Tercer día en París y yo que creía que estaría todo el tiempo viendo las paredes de esta habitación (bueno, sigo pasando un buen rato haciendo eso). El que no arriesga, no gana… entonces comencé la aventura.
La única manera de hacer amigos en un lugar donde no se conoce a nadie, es acercándose a desconocidos. Este viernes me aventuré a salir con personas que no conocía, ¿cómo se llega a eso? Podemos agradecer a Internet. A pesar de que iba con el temor del mundo (gracias a la película Taken) el encuentro fue bastante agradable. Al principio era difícil para mi entender mi posición ahí, es decir, mi barrera de idioma y el no saber cómo podían ser las personas me hacía sudar frío; Sin embargo, me sirvió para experimentar algo que siempre me ha sido difícil: hablar con extraños. Media hora después me empezaba a sentir emocionada de ver la diversidad cultural en la que estaba. Puedo decir que gane más de lo que arriesgue.
Mi segunda aventura fue hoy, cuando me invitaron a ser parte de una parodia de música de los noventas. ¿Quién diría que inmediatamente después de llegar estaría en una grabación de una canción con la cuál no tengo relación alguna y rodeada de personas que no hablaban mi idioma (salvo mi amiga Gaby)? Quién sabe, quizás esto me lance al estrellato, digo, llevo dos videos musicales en 2 semanas…uno nunca sabe. Otra vez más, arriesgué y gane, Paris esta empezando a pintar bien.
Mañana empieza mi curso, ¿Qué puedo esperar? Ni idea ¿Dónde viviré? Ni idea, pero si todo sigue resultando así de entretenido y divertido….¡que vengan las aventuras!
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